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Corto y Profundo: La fórmula alemana

*** El autor repasa el ascenso al poder de la socialdemocracia alemana, tras dieciséis años fuera del mismo, en lo que puede servir como lección para las fórmulas de centro que buscan frenar al extremismo.

Por RAFAEL POLEO

El Partido Socialdemócrata Alemán ha vuelto al poder tras una ausencia de dieciséis años, para lo cual ha tenido que saltar una vara de exigencias que Ángela Merkel puso bien arriba. El canciller elegido es Olaf Scholz, un tecnócrata feo y sin carisma que ha venido estudiando las razones por las cuales el voto de los asalariados se ha desplazado hacia aberraciones extremas, como el chavismo y el trumpismo. Su fórmula tiene un nombre que el mismo Scholz le ha dado: “Respeto”. Respeto por el trabajador que no pudo graduarse en las universidades de élite, pero cuyo esfuerzo es vital para el funcionamiento de una economía.


Planteando un retorno a la defensa sin ambigüedades de los trabajadores asalariados, Scholz logró el regreso de 800 mil votos socialdemócratas que habían emigrado hacia los extremos, y la solidaridad de nuevas fórmulas políticas, como los “verdes”. Una lección para la socialdemocracia latinoamericana y concretamente para la Acción Democrática venezolana, que en la euforia tecnócratica de los postreros novecientos perdió el contacto con las mayorías menos favorecidas de la sociedad.

“We will come back”.

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