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Corto y Profundo: Irresponsables, ¿hasta dónde?

Por RAFAEL POLEO

El cambio político en Venezuela no depende de quién sea el Presidente Interino, de manera que los intentos por cambiar a Guaidó nada tienen que ver con lo que nos interesa a todos, que es la recuperación de la libertad, la democracia y la legalidad. De lo que depende este objetivo anhelado es de la unidad de la oposición. Los factores mundiales de poder, únicos con fuerza para restablecer la legalidad democrática en Venezuela, se lo han dicho muy claro a todos los dirigentes importantes, incluidos Borges y Capriles, los más empeñados en defenestrar a Guaidó.

El Gobierno Interino tiene por misión fundamental representar la legalidad democrática, basándose en que los grandes poderes de la región, Estados Unidos y la Unión Europea, no sólo reconocen como legítimo a ese Gobierno Interino sino que insisten en la ilegitimidad del encabezado por Maduro. Esto limita estrechamente la capacidad operativa de la dictadura y la mantiene colgando de un permanente entredicho.

Para proveer de fondos al Gobierno Interino, los poderes globales que lo apoyan pusieron en sus manos empresas que el Estado venezolano tiene en el exterior, como son Monómeros y Citgo. Estas fuentes de financiamiento son la manzana de la discordia. Voluntad Popular las administra y Primero Justicia las desea.

El apetito de Primero Justicia, eso que mueve la campaña contra Guaidó, tiene un buen asidero en la manera irresponsable como se han manejado estas empresas. Es arriesgado hablar de robos, pero no, como mínimo, de una administración poco profesional.

Guaidó, cuyo respaldo mayoritario es evidente, ha quedado en postura incómoda por su lentitud en tomar medidas para enderezar el rumbo de Monómeros, cuyo desastroso manejo ha requerido la intervención por el gobierno de Colombia, donde tiene su sede. Se diría que en este caso Guaidó no ha actuado como Presidente Interino de Venezuela, sino como dirigente de Voluntad Popular. Esa conducta ha obligado a que muchos revisen su opinión sobre quien por otra parte ha tenido un desempeño eficaz en la parte política de su misión. Pero el derrocamiento del Presidente Interino agravaría la situación, porque en la oposición se desataría una bochornosa guerra interna por el manejo de estas fuentes de dinero.

La Asamblea Nacional, institución donde reside el poder durante el Interinato, está eludiendo su responsabilidad de actuar. Voluntad Popular está aplicando la táctica de esperar a que el tema se olvide. Pero lo que puede pasar es que se pierdan Monómeros y Citgo, y además se desacrediten Voluntad Popular y cuanto con ese partido tenga que ver. Primero Justicia persigue ese objetivo, incluso con prioridad al de salvar a la Venezuela democrática.

Es un caso en el cual podemos hablar de irresponsablidad. Duele no hacerlo.

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