Represión con alevosía

Alrededor de las 7:00 de la noche del pasado lunes 29 de mayo, el gobernador del estado Miranda y excandidato presidencial, Henrique Capriles, se dirigió al país en nombre de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), para dar a conocer el balance de la manifestación que fue convocada para ese día y que tenía como destino la Defensoría del Pueblo en Caracas.

La marcha, como sucedió en ocasiones anteriores, no llegó a su destino por la fuerte represión empleada de manera especial por los efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB).

Como si se tratase de un parte de guerra, el mandatario mirandino indicó que 257 personas resultaron heridas, según las cifras que manejaba la MUD al menos hasta esa hora. “Tenemos 65 heridos con metras, 76 heridos de perdigones, 90 personas que resultaron asfixiadas, cuatro con fracturas, 22 con golpes… Se robaron motos. Yo tengo, y así lo digo al país, dudas que quienes estaban hoy actuando uniformados sean efectivamente funcionarios de la GNB. Yo hice una denuncia sumamente grave, que al vivirlo hoy en carne propia, creo que esa es la orientación que están dando a esta lucha, del uso de personas que tienen antecedentes”, sentenció Capriles.

El dirigente de Primero Justicia (PJ), aparte de sufrir por los efectos de las bombas lacrimógenas, ese día fue objeto de un planificado ataque con agresiones físicas y verbales.

En relación al ataque que recibió, declaró que fue emboscado, junto a personal de la Gobernación de Miranda, por efectivos de la GNB cuando se retiraban de la movilización tras ser afectados por el gas lacrimógeno en Las Mercedes.

“Todo mi equipo está herido. Nos robaron y golpearon (…) Le quitaron los relojes, los radios. A mi equipo de seguridad les robaron las máscaras antigás, las credenciales”, detalló en rueda de prensa.

“Al momento de la emboscada, le pregunto a los efectivos de la GNB: ¿Qué les pasa?, pero la respuesta fue un golpe con un casco en la cara”, añade Capriles.

El periodista Román Camacho ofreció a través de Twitter más detalles de la arremetida contra Capriles y de los funcionarios de la gobernación de Miranda: “Equipo de @hcapriles Total 16 heridos de los que 3 son de prensa, 7 por perdigones, 2 por bombas lac, el resto golpeado, Robaron teléfonos y radios”.

A Henrique Capriles, durante su encuentro con los periodistas, se le apreció con claridad una inflamación en el pómulo izquierdo por el fuerte golpe que recibió con un casco, pero en sus declaraciones no asomó ánimo alguno de pasar por víctima; todo lo contrario, habló con temple, determinación y más energía de la acostumbrada.

Otra vez Paparoni

La desmedida e irracional represión de la GNB y la Policía Nacional Bolivariana (PNB) también se ha hecho costumbre. Si ha mutado, por decirlo de alguna manera, es que ahora se presenta con alevosía, una circunstancia que se traduce en un agravante en la condición criminal de estos funcionarios.

No solo Capriles ha vivido en carne propia, como dijo, la furia represora. El diputado Carlos Paparoni, igualmente de la tolda aurinegra, resultó herido en la pantorrilla derecha cuando se encontraba en la autopista Francisco Fajardo a la altura de Bello Monte el pasado viernes. En ese momento se informó que la lesión fue producto del impacto de una metra.

El diputado de Primero Justicia, tres días después de ese episodio, concretamente el lunes 29 de mayo, nuevamente resultó con heridas ante la represión de los uniformados.

Paparoni tuvo que abandonar la marcha a mediados de la tarde, cuando un chorro de agua de la llamada ballena, igualmente en la autopista Francisco Fajardo, lo derribó y le hizo golpear la cabeza contra el pavimento.

El parlamentario fue conducido con prontitud a la Policlínica Las Mercedes. Allí, su compañero en PJ y también diputado Tomás Guanipa ofreció detalles de su condición e indicó que al menos permanecería 24 horas en observación de los galenos.

La agresión contra Capriles y su equipo y los dos percances de Paparoni quedaron registrados en videos por usuarios de la red social Twitter.

Cabe resaltar, por cierto, que ese centro hospitalario privado donde ingresaron a Paparoni, nuevamente fue bombardeado con gases lacrimógenos, lo cual generó el rechazo del alcalde del municipio Baruta.

Periodistas que se encontraban en el lugar reseñaron que luego del ingreso de Paparoni a la policlínica, se presentó el ataque de la GNB.

El comunicador social Oliver Rodríguez escribió sobre este hecho en su cuenta de Instagram: “Periodistas y dirigentes políticos salimos hoy con múltiples golpes (…) En la Policlínica Las Mercedes, periodistas tomábamos declaraciones del diputado Tomás Guanipa para conocer la situación luego de que el asambleísta Carlos Paparoni resultara herido en la cabeza. Estando allí la GNB nos emboscó. Aparecieron en ambos sentidos. Estos efectivos lanzaron gases lacrimógenos a las afueras del centro asistencial hacia la prensa y no conforme a eso nos empujaron mientras pasaban con las motos tumbándonos, agrediéndonos y limitando nuestro derecho y deber de informar. Por fortuna, no pasó a mayores”.

No es la primera vez que esto sucede. Hay que recordar que durante la protesta del pasado 10 de abril, la GNB soltó sus gases tóxicos contra esa clínica, lo cual afectó entre otros enfermos a un bebé de un mes de nacido. Un grupo de paramédicos, posteriormente, tuvo que sacar de urgencia al bebé cargado en brazos de la policlínica, para ser trasladado al Urológico de San Román con un bronco espasmo, según reportaron en ese momento fuentes médicas.

El lunes pasado a la Policlínica Las Mercedes no sólo ingresó con una lesión seria el diputado Paparoni. Igualmente en horas de la tarde fue trasladado allí de emergencia un joven que recibió el impacto de una metra en el tórax. “Está estable. Siguen disparando a mansalva”,  destacó en ese momento en su cuenta de Twitter el diputado Juan Requesens.

El oeste gana terreno

Mientras la marcha era dispersada a punta de bombas lacrimógenas, perdigones y metras en el Este de Caracas, los habitantes del oeste, en concreto de la Candelaria, salieron a protestar y trancaron la avenida Urdaneta debajo del puente de la avenida Fuerzas Armadas, y también se ubicaron muy cerca de la sede de la Defensoría del Pueblo en el edificio Centro Financiero Latino, situado en el sector Los Anaucos de la Urdaneta. Estas manifestaciones fueron dispersadas por la GNB.

Movimiento Estudiantil a la calle

El martes 30 le tocó el turno de manifestar al movimiento estudiantil. Rafaela Requesens, presidente de la FCU-UCV, anunció antes que irían “al ministerio de Interior y Justicia (avenida Urdaneta), a decirle al ministro Néstor Reverol que no nos calamos asesinatos, que no nos calamos más detenciones, que no nos calamos más heridos y que aquí están los estudiantes echándole pichón para lograr un cambio en Venezuela”.

La marcha, que partía desde la Plaza Francia de Altamira, no pudo salir del municipio Chacao, al recibir la fuerte represión de funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana por más de una hora con bombas en la avenida Francisco de Miranda a la altura de Chacao, en Plaza Brión de Chacaíto y El Rosal.

El martes, tarde en la noche, cerró con la intervención del Sebin, GNB y PNB, del llamado comando antiterrorista anunciado por  Maduro, que actuó por asalto en la Plaza Francia de Altamira y en la avenida Miguel Ángel de Bello Monte, para llevarse detenidos a algunos jóvenes de los llamados “escuderos” y presuntamente a algunos vecinos. La cantidad de personas que fueron aprehendidas no puso ser confirmado con precisión.

La actuación de este comando “antiterrorista” se prolongó hasta la madrugada del miércoles.

Twitter: @Alconde

Mario Di Giovanni

Consultor político graduado de la Universidad Internacional de la Florida (FIU). Venezolano residente en Miami. Presidente de VotoDondeSea. Promotor de valores democráticos e iniciativas sociales en América Latina. Desahogando en palabras la visión de un venezolano en el extranjero que busca ayudar a su país y región en temas sociales y políticos.

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