Protegido por el TSJ

Mariano Picón Salas dijo que el siglo XX entró en Venezuela después de 1935, cuando muere el dictador Juan Vicente Gómez. Parafraseándolo podemos afirmar que Chávez y Maduro, al instaurar desde 1999 un régimen político despótico y un modelo económico anacrónico y fracasado, impidieron que en nuestro país haya comenzado el siglo XXI.

Por primera vez en la historia nacional un Presidente presenta la Memoria y Cuenta de su gestión del año anterior ante el TSJ y no ante el Parlamento Nacional. Refugiado en una sentencia celestinesca del máximo tribunal, que pretende ignorar la existencia de la AN, desconoció el mandato constitucional que lo obliga a rendir cuenta a la representación popular.

Al igual que el Gobierno nazi, nunca derogó formalmente la Constitución de la República de Weimar y por decisión del Reichstag fue facultado para dictar leyes, el Régimen autorizado por un TSJ incondicional legisla amparado en unos decretos de estado de excepción que prorroga cada dos meses. Durante la presentación de su Mensaje en el TSJ el domingo 15, Maduro ordenó que se publicara en Gaceta Oficial, como se hizo, el nuevo decreto de estado de excepción y expresó “qué útil ha sido decretar constitucionalmente de manera ilimitada la emergencia económica”. Lo de “constitucionalmente” es un embuste porque el artículo 339 de nuestra Carta Magna exige que el decreto sea aprobado por la AN y pueda prorrogarse sólo una vez, y, como sabemos, no hubo tal aprobación de la AN y ya lleva seis prórrogas. Miente cuando promete “un modelo diversificado de mayor fuente de ingresos y empleos” para “superar el rentismo petrolero”, porque todo el mundo está informado de que el ingreso de divisas en Venezuela, que en 1998 dependía 70% del petróleo, el régimen actual lo elevó a 97% esa dependencia.

Gobernar al margen de las instituciones devino práctica rutinaria. La reciente creación del Comando Antigolpe no es para combatir los fantasmas ganados por afanes conspirativos inventados por el chavismo, sino para profundizar el terrorismo de Estado con el fortalecimiento de la nomenclatura radical. Certeramente, la presidente de la ONG Control Ciudadano, Rocío San Miguel, manifestó que “oficialmente se ha declarado una guerra no convencional contra la oposición”. La escalada represiva con la complicidad de una cúpula militar que le hace un grave daño a la FAN, anda por el país amenazando y apresando a los que adversan al oficialismo, sin importarle la inmunidad parlamentaria.

Razón tiene la MUD para no ir a una interlocución directa con los nuevos bárbaros que invadieron Venezuela.

No Comments Yet

Comments are closed

NUESTRAS REDES