Maduro rinde tributo equivocado a Mao

Por Carlos Canache Mata

***No fue Mao sino Deng Xiaoping, quien emprendió una política de reformas y apertura que propició las transformaciones del pueblo chino.

La República Popular China, después de la victoria comunista, fue fundada y proclamada en la Plaza de Tienanmen de Pekín, el 1° de octubre de 1949 por Mao Tse-Tung, quien nació el 26 de diciembre de 1893 en un pequeño pueblo, Shoshan, de la provincia de Hunan. A los 125 años del natalicio de Mao, el recién pasado 26 de diciembre, Nicolás Maduro le rindió tributo en los siguientes términos: “Hoy nuestros hermanos de la República Popular China celebran el natalicio del Gran Timonel, Mao Tse-Tung, extraordinario líder revolucionario que asumió las transformaciones sociales y económicas del pueblo chino”. Evidentemente, el actual ocupante de Mirafores ignora lo que pasó en China entre el triunfo de la revolución comunista en 1949 y la modernización iniciada en 1978, dos años después de la muerte de Mao, que la ha convertido en la segunda potencia económica del planeta.

Mao viaja a Moscú en diciembre del mismo año 1949 y consigue una ayuda soviética, vía créditos, por elevados montos de millones de dólares anuales. La colectivización de la agricultura desata fuertes conflictos sociales, en los que grandes propietarios, no solo son expropiados, sino que muchos son asesinados por los propios campesinos. Se ha estimado que entre 1949 y 1953, ya pacificada China, fueron pasados por las armas, según Piero Ostellino, más de dos millones de personas. En la primavera de 1958, Mao lanza el  “Gran Salto Adelante”, y en el verano del mismo año comienza la constitución de las organizaciones rurales llamadas “comunas del pueblo”, ambos programas con resultados muy insatisfactorios. En noviembre de 1965 se inicia la Revolución Cultural, con la cual Mao se proponía evitar una supuesta restauración del capitalismo en China, millones de “guardias rojas” desfilan por las ciudades, se destruyen museos y edificios de épocas anteriores, había que combatir las “viejas ideas, la vieja cultura, las viejas costumbres y la vieja mentalidad”. Es incalculable la cantidad de gente que murió durante la Revolución Cultural, el final de ésta fue acordado por el IX Congreso del Partido Comunista Chino que se inauguró el 1° de abril de 1969.

En octubre de 1971, China entra a formar parte de las Naciones Unidas, y Mao recibe en febrero de 1972 la visita del presidente estadounidense Richard Nixon. Poco después, el 9 de septiembre de 1976, fallece el fundador de la República Popular China.

Lo que desconoce Maduro y no le informaron sus asesores, para que no incurriera en el error de sus declaraciones del 26 de diciembre, arriba citadas, es que, después del caos dejado por Mao, la China actual (segunda economía del mundo, como ya dije) es producto de la política de reformas y de apertura, anunciada por Deng Xiaoping, después de haber sido apartado por la Revolución Cultural y rehabilitado por tercera vez, el 26 de febrero de 1978 en la asamblea del V Congreso Nacional del Pueblo, y luego ratificada el 18 de diciembre de 1978 en el 3 Pleno  del XI Comité Central, sobre las famosas “cuatro modernizaciones” en la agricultura, la industria, la defensa nacional y la ciencia y la tecnología.

Es a Deng, y no a Mao, a quien hay que rendir tributo por haber asumido y propiciado las transformaciones del pueblo chino.

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