La dictadura violenta cada vez más las garantías para los derechos ciudadanos

Por Mitzy Capriles de Ledezma

***La dictadura de Nicolás Maduro violenta cada vez más  las garantías para los derechos ciudadanos, señala la esposa del exalcalde metropolitano Antonio Ledezma.

La tortura es un crimen cruel e inhumano y está prohibida por las legislaciones del mundo entero. Se trata de un suplicio ocasionado con la utilización de diferentes métodos para obtener una confesión mediante sufrimiento físico o mental, y también suele utilizarse como castigo a la víctima.

El artículo 46 de nuestra Constitución Nacional establece que “toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral, y en consecuencia, nadie  puede ser sometido a penas, torturas o tratos crueles, inhumanos o degradantes (…). De igual manera el artículo 5 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de la ONU indica que “nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes”.

Sin embargo, en  sistemas  dictatoriales como el que impera en Venezuela tales preceptos constituyen  letra muerta y son objeto de permanentes y constantes violaciones. En nuestro país,  la tortura es práctica habitual contra los disidentes del régimen en los cuerpos represivos del Estado, y particularmente en el  tenebroso centro de la ignominia denominado Sebin. El caso más reciente fue el del concejal Fernando Albán, quien al morir producto de los golpes de sus torturadores, fue lanzado al vacío desde el décimo piso presentándose  luego el absurdo argumento de un “suicidio”.

Aunque a consecuencia de las nefastas situaciones que se producen en Venezuela se llega a perder la capacidad de asombro, es de reconocer que produce gran impacto estremecedor  la lectura de la entrevista que en fecha reciente le hiciera la publicación española “El Mundo” al joven expreso político Lorent Saleh  (ganador el pasado año del “Premio Sajarov”), y quien durante cuatro largos años fue preso y torturado  por el chavismo-madurismo en las mazmorras del Sebin. Con amplitud de detalles describe los viles y escalofriantes procedimientos a que fue sometido. “Esposado. Soportando chorros de agua sobre el cuerpo cada hora. Luego la corriente eléctrica. Los golpes. Buscaban anular todos mis sentidos. A otros presos directamente les rompían las costillas y luego los dejaban morir. Ante la pregunta sobre el objeto de las torturas, Saleh respondió: Que denunciara a Antonio Ledezma, María Corina Machado, Leopoldo López o Álvaro Uribe”.

El pasado julio, el Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) en el Foro “Basta de Torturas”, se expuso con claridad la situación de violaciones del derecho a la integridad personal en la Venezuela actual, y se exhortó a la unificación de  fuerzas para rescatar la democracia.

La dictadura de Nicolás Maduro violenta cada vez más  las garantías para los derechos ciudadanos, y como respuesta a los reclamos de la ciudadanía, alienta  la comisión de violaciones  contra los derechos humanos.

 

Mitzy Capriles de Ledezma

Tímpano. Esposa del preso político Antonio Ledezma. Católica. Escribe la columna del alcalde metropolitano desde su detención.

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