La sumisión es su misión

Por Jaime Granda

Los temas impuestos en las 12 mesas del IV Congreso del PSUV no convencieron.

 Con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se cumple aquello de que nadie es totalmente inútil porque aunque sea de mal ejemplo sirve.

Tanto que han criticado a los viejos partidos que comenzaron a construir la Venezuela democrática después de la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y resulta que ese partido jamás ha sido ni será mejor que esas organizaciones también afectadas por dogmatismos izquierdosos, pero que construyeron país.

Compartir un rato con  algunos de los provincianos traídos a Caracas para asistir al IV Congreso del PSUV revela que en la práctica eso no es una organización política, sino una tropa.

Esa tropa, al igual que la Guardia Nacional creada el 04 de agosto de 1937 por Eleazar López Contreras, tiene su consigna. La de la GN es “El honor es su divisa”. La del PSUV parece que es “Sumisión es su misión”.

Resulta que el IV Congreso del PSUV se realizó en el salón Bicentenario del hotel Venetur Alba Caracas, que era el Caracas Hilton hasta su expropiación. Un elegante dirigente nacional era encargado de imponer temas en cada una de las 12 mesas del IV Congreso del PSUV a los delegados con zapatos rotos y ropa muy gastada.

 Estaba prevista la asistencia de 670 delegados, escogidos por la vía territorial y sectorial. Se dijo que representan a 4 mil Unidades Bolívar Chávez (UBCH) de las cuales se sabe que la mayoría son fantasmas. Esos delegados fueron ubicados en 12 mesas en las cuales la tropa tenía que hacer lo que le dijera uno de los líderes nacionales que vendría a ser como el general y el resto eran reservistas obligados a callar lo que el “general” indicara que había que callar y a asumir lo que el “general” le impusiera. Los principales temas sobre la crisis en Venezuela fueron vetados y no hubo realmente una discusión para mejorar.  Se prohibió hablar de hiperinflación, escasez de comida y medicinas, de inseguridad, corrupción y otros tantos que causaron estallidos de irascibilidad en los comandantes de las mesas. Cuando se supo que la decisión era mantener a las mismas autoridades del partido, en contra de lo que se dijo sería planteado, los trabajadores del hotel molestos dejaron el salón en la oscuridad. Algunos delegados agarraron sus maletas y se fueron.

Lo peor –cuentan algunos participantes- era la diferencia entre los líderes nacionales que mandaban en las mesas y el resto de los delegados. Los líderes nacionales lucían ropa costosa, importada y recién adquirida. Los delegados regionales vestían zapatos rotos, pantalones súper gastados al igual que las camisas. Hay una diferencia inmensa entre la cúpula y el resto, aunque los delegados regionales son los jefes en cada rincón del país.

A la hora de comer, hubo trifulcas en las colas porque muchos se coleaban para hacerlo de primeros.

La apariencia

Lo que se ha dicho a los medios es otra cosa. Se dijo que el IV Congreso del PSUV cerró con 12 propuestas que es el resultado de lo impuesto por el dirigente nacional encargado de manipular cada una de las 12 mesas.

A pesar de todo lo expuesto días antes de que Nicolás Maduro no podía ser Presidente de la República y presidente del partido al mismo tiempo, la decisión fue ratificarlo en el cargo de la organización política al igual que a Diosdado Cabello como primer vicepresidente.

Cabello dijo a la prensa el martes 31 de julio que el documento con las 12 propuestas de las 12 vicepresidencias sectoriales será entregado al presidente de la tolda, Nicolás Maduro, a finales de agosto, una vez los delegados territoriales lo lleven al debate con el pueblo y la militancia pesuvista.

Cabello destacó que una vez concluida esta fase los delegados que participaron en las plenarias tienen “la responsabilidad de ir a todas sus comunidades para debatir junto al pueblo y militantes las propuestas elevadas y tendrán además el compromiso de volver a una plenaria final para construir el documento con las propuestas definitivas del IV Congreso, que trazarán la línea de acción del partido y orientarán al Gobierno por los próximos cuatro años”.

Explicó que cada mesa cuenta con un relator que recoge todas las ideas debatidas para elaborar un documento que será presentado al equipo nacional. Agregó: “Esos documentos, tendríamos 12, hay un equipo de relatores nacionales del congreso, nos sentamos con ellos para generar un solo documento que le vamos a presentar al compañero presidente Nicolás Maduro”.

Cabello indicó que en las plenarias que se iniciaron el pasado 28 de julio han sido abordados temas fundamentales como el modelo económico, la organización, las alianzas geopolíticas, las siete líneas de acción dictadas por Maduro, con base en los documentos históricos del partido y las reflexiones políticas y teóricas de Hugo Chávez.

“Ha sido un debate franco y transparente, lleno de fuerza revolucionaria… yo estoy como si hubiéramos ganado una elección, hay jóvenes, mujeres, campesinos, trabajadores, adultos mayores, indígenas, personas con discapacidad, es decir, el pueblo organizado como militantes de nuestro partido, y por eso saldremos más unidos y fortalecidos que nunca”, señaló en declaraciones desde el Hotel Alba Caracas.

El primer vicepresidente resaltó que la Dirección Nacional tiene plena confianza en la nueva generación que está emergiendo en el partido, hombres y mujeres patriotas de toda Venezuela, que han demostrado tener vocación extraordinaria y en continuar el camino trazado por el comandante Hugo Chávez.

 

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