. El PETRO no resuelve la crisis

El PETRO no resuelve la crisis

El precio estimado para diciembre 2017 del crudo Brent fue de US$63,72 por barril y del WTI, US$57,94 por barril, una subida constante desde el mes de junio cuando alcanzó su menor nivel de US$47,63 por barril para el Brent y de US$45,22 por barril para el WTI. El resultado del precio promedio estimado del crudo del 2017, para el Brent es de US$54,80 por barril y el WTI US$50,95 por barril, el cual como se observa en el cuadro resumen, alcanzó su máximo nivel en el IVº trimestre del año, luego de ratificar el acuerdo de reducción de suministro de los países OPEP y NOPEP para 2018. Por otro lado las economías de los EEUU, China,  de la UE, entre otras, crecieron durante el 2017 con lo cual la demanda de crudo fue sostenida, logrando ir balanceando el mercado por la reducción de inventarios; en el caso de los EEUU se estima una reducción del 20% para un total de 432 millones de barriles aproximadamente de crudo operativo.

También destaca que la producción en los EEUU de petróleo no convencional sigue creciendo, siendo un oferente en el mercado de exportación, con lo cual se ratifica nuestra opinión sobre el cambio estructural del mercado petrolero desde 2015. Las estimaciones de la AIE y el Departamento de Energía norteamericano, concluyen que los EEUU llegarán a los 10 millones de bpd durante 2018.

Algunos analistas coinciden que en el 2018 se definirá el comportamiento del precio del crudo. En primer lugar el crecimiento económico sigue siendo un factor determinante en la demanda de crudo y en especial la de los países desarrollados y pareciera que China se convertirá en el corto plazo en el mayor importador de crudo. En segundo lugar el acuerdo OPEP y NOPEP en su objetivo de rebalancear el mercado, requiere definir y negociar cómo será el retorno de los productores una vez logren el balance entre oferta y demanda. El precio del crudo en 2018 se verá afectado por una serie de eventos geopolíticos, entre ellos la situación con Corea del Norte. De hecho ya este comienzo de 2018 con las protestas en Irán, el tercer productor de la OPEP, hizo que el crudo Brent alcanzara los US$66,60 por barril. Por último, el mercado hará seguimiento a la producción de petróleo no convencional, los EEUU con rebajas fiscales y una flexibilización para la producción del shale oil a la que se sumarán otros países, tendrá su efecto en el balance oferta/ demanda; también la OPA de Aramco será otro evento importante en el mercado petrolero, por la valoración que se haga de la petrolera, y la venta  del 5% de las acciones de la compañía.  En conclusión podemos decir que el crudo comienza 2018 con  síntomas de recuperación del precio y las variables mencionadas anteriormente permitirán determinar su comportamiento a lo largo del año.

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Venezuela. El pronóstico sobre la situación del país es coincidente: seguirá y se profundizará la crisis económica, social y política del país, aun con una recuperación del precio del crudo. El deterioro está de tal magnitud que las posibilidades de recuperación son nulas, la economía se volverá a contraer, la tasa de inflación seguirá en los 4 dígitos, siendo Venezuela el único país en el mundo con semejante resultado y por ende su efecto se sentirá en el poder adquisitivo de los ciudadanos. Según datos del FMI en 2017, la tasa de inflación fue de 2.530% y la falta de divisas continuará. Por lo anterior, las calificadores de riesgo colocan a Venezuela en situación de incumplimiento de sus obligaciones de deuda, y con respecto a la deuda comercial tampoco la cancela, agravando la escases de bienes en el país, sobre todo alimentos y medicinas, con lo cual el malestar social se incrementará. La solución mágica del PETRO, la moneda virtual de Maduro, además de la falta de soporte legal e inclusive porque es inconstitucional para ser emitida, considerando que las reservas de la faja como tal, o tienen un gran descuento, o un valor cero, por lo tanto por allí no hay salida a la crisis. El pronóstico es extremadamente negativo y el empobrecimiento de la población es una política de control social.

PDVSA con los graves problemas operativos, comerciales, financieros y de capital humano, no tiene la capacidad de ser factor para solucionar la crisis, porque la actual gerencia de la empresa sigue enfocada en desviar su atención del negocio petrolero. La producción sigue cayendo y en particular lo relativo al mercado interno  con el estado de las refinerías, agravará la escasez de gasolina.

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La purga dentro del régimen por hechos efectivamente de corrupción durante la gestión de Rafael Ramírez, sigue saliendo a la luz. En este sentido Rafael Ramírez intenta desviar la atención como si se tratase de una persecución por ser disidente de Maduro, al cual califica como el Rey Herodes. Las últimas actuaciones de Tareck Willam Saab, en relación con Bernard Mommer y personas allegadas,  referidas a la cotización del crudo, y su valoración, aduciendo Ramírez que la asesoría de la empresa no efectuaba la venta, es solo una excusa, pues Mommer es uno de los responsables del desastre actual de PDVSA. Mommer siempre insistió en comercializar crudo sin valorar el mismo en la refinería de destino para su procesamiento en donde se maximizaría su precio para el país; su teoría fue utilizar referencias genéricas y es allí donde se justifican unos precios que posiblemente fuesen menores a los que se pudiese realizar la venta por parte de PDVSA: según las informaciones, este efecto es del orden de US$4.500 millones de perdida para la nación. Es importante señalar que estas personas investigadas fueron traídas a PDVSA por Alí Rodríguez Araque, es decir son los operadores de toda la trama. Pero Rodríguez, que es el gran responsable, debería también ser investigado por el desastre al que han llevado a la industria petrolera del país. El daño hecho por la supuesta revolución desde Chávez y Maduro, quienes han utilizado al petróleo como una herramienta para la política de la supuesta revolución y no como un instrumento para el desarrollo, despreciaron los principios y valores, sobre todo la MERITOCRACIA, que había llevado a PDVSA a ser una empresa ejemplar y de las mejores del mundo, cambiándolos por la CORRUPCION, y el manguareo politiquero de la industria.

En conclusión, 2018 se presenta como un año de extremadas complicaciones para el país. De la pobreza ya entramos en la miseria. De nosotros depende cambiar el rumbo para retomar el país con metas de crear valores y riqueza para ser un país de igualdad de oportunidades para todos.

Twitter@JFernandeznupa

 

 

 

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