Una sola China

La política de Trump hacia China presagia un giro de ciento ochenta grados respecto de la política audaz que en 1972 inició Nixon cuando se reunió  con Mao Tsé-Tung e iniciaron las gestiones  diplomáticas que llevarían a USA a poner de lado el tema de Taiwán y establecer  relaciones diplomáticas  plenas  con el gigante amarillo tras reconocer la tesis indiscutible para los asiáticos de “una sola  China”.

Como en toda negociación seria ambas partes obtenían beneficios.  Para China era la garantía de que USA no se aliaría con Rusia en momentos en que la relación URSS-China era de máxima tensión. Para Nixon se abría la posibilidad  de salir del atolladero de Vietnam sin que China sacara ventajas del tremendo traspié norteamericano.

Esta nueva relación ha sido de gran provecho para China que ha aprovechado los errores estratégicos de USA. Washington dirigió su atención hacia el Medio Oriente en detrimento de la región Asia-Pacífico. En ese lapso China ha aprovechado muy bien el lapsus  norteamericano y ha alcanzado un enorme crecimiento económico que aunado a los errores que Trump está a punto de cometer le permitiría a China convertirse en la primera potencia económica.

Al parecer la reacción de Trump y sus asesores se afinca en el convencimiento de que China se proyecta como el mayor rival estratégico en el siglo XXI.

Trump ha empezado por desconocer la política “una sola China”, lo cual es inaceptable para los asiáticos y tensa más aún la relación ya deteriorada por la conversación telefónica -al parecer concertada- de felicitación que la Jefa de Estado de Taiwán sostuvo  con el Presidente electo norteamericano.

Desconocer la política de “una sola China” además de desestabilizar la región Asia-Pacífico podría ocasionar la deserción de gran parte de sus aliados en este espacio geopolítico de innegable importancia.

Trump está adoptando una política peligrosa al pretender atenazar a China en sociedad con Putin. Ha empezado por anunciar el abandono de la asociación Transpacífica y anunciar una política de proteccionismo económico que aislaría a USA de sus aliados en la región. Los espacios que USA abandone serán ocupados por China, que aumentará su presencia e influencia en la región cuyos  integrantes tenderán a tomar distancia de Estados Unidos.

La alianza con Putin puede desestabilizar a Europa y debilitar a la OTAN. Además significa un balón de oxígeno para la comprometida economía rusa, pues se debilitarían las sanciones  contra Rusia por su expansionismo.

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